Macroeconomía
Inflación en Uruguay: qué revelan los últimos doce meses de datos del INE
El IPC acumuló un 5,1 % interanual. Detrás del promedio hay rubros con divergencias de hasta 9 puntos porcentuales.
El número y lo que esconde
El Instituto Nacional de Estadística publicó en su última entrega mensual un índice de precios al consumo que acumuló 5,1 % en los doce meses cerrados. Ese número está dentro del rango meta del Banco Central del Uruguay —entre 3 % y 6 %— pero el promedio oculta una dispersión significativa entre categorías. Alimentación y bebidas no alcohólicas subieron 7,8 %, impulsadas por el tomate, la carne vacuna y el aceite de girasol. Vivienda y servicios básicos, en cambio, crecieron apenas 2,3 %, en parte porque las tarifas de UTE y OSE no tuvieron ajustes en el semestre. El transporte registró 6,1 %, correlacionado con el aumento del precio del combustible en dos de los últimos cuatro meses. Educación acumuló 4,4 %, con los ajustes de matrícula universitaria privada como principal componente. La inflación núcleo —que excluye energía y alimentos frescos— se ubicó en 4,7 %, lo que sugiere que la dinámica de precios no depende exclusivamente de factores externos o estacionales, sino que tiene un componente doméstico que el BCU deberá seguir monitoreando en los próximos trimestres.
Contexto: ¿cómo se compara este resultado?
Para situar el 5,1 % en perspectiva: el año anterior el acumulado fue de 6,4 %, y en 2022 llegó al 9,1 % impulsado por los efectos diferidos de la guerra en Ucrania sobre los commodities alimentarios. La tendencia descendente es clara, aunque la velocidad de desinflación se moderó en el segundo semestre del año en curso. En el contexto regional, Uruguay mantiene uno de los registros más bajos de América del Sur, por debajo de Argentina —donde la inflación supera el 100 %— pero por encima de Chile, que cerró el período en torno al 3,5 %. La meta del BCU se cumplió por segundo año consecutivo, lo que refuerza la credibilidad de la política monetaria pero no elimina el interrogante sobre si el rango meta es lo suficientemente ambicioso dado el nivel de dolarización parcial de la economía. Quienes siguen de cerca el mercado de alquileres en Montevideo notarán que el componente de vivienda —2,3 %— no refleja la experiencia de muchos inquilinos, cuyos contratos ajustan por el Índice Medio de Salarios Nominales, que subió más del doble en el mismo período.
